Seguir

Mostrando entradas con la etiqueta libertad de prensa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta libertad de prensa. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de junio de 2014

Lo que una bala no puede, la censura consigue

El reciente hecho de asesinato del Abogado y comunicador de la 89.3, Belén Comunicaciones, de Concepción, cortó uno de los programas más polémicos de la emisora. Edgar era muy duro en sus críticas contra fiscales y jueces de la zona.
Pero la historia no termina allí, resulta que, detrás de Edgar, también estaba Carlos Martínez, un comunicador, también abogado, tampoco escatima verbos contra todos los que, según él, hacen mal su trabajo, y sus blancos no son nada leves : el EPP y la Policía (o La FTC, Fuerza de Tarea Conjunta). Entonces el propietario de la emisora, ante el directo mensaje de la muerte de Edgar, decidió, sencillamente, cortar el programa de Carlos. Resumen: lo que una bala no puede, la censura consigue.
Pensamos que esta medida, es una muestra de absoluta cobardía y tremenda falta de sentido de la visión periodística. Si el propietario de la emisora realmente quería ganar espacio en ese mundo tan banalizado de la comunicación, debía haber conservado el programa de Carlos (por una cuestión de marketing y audiencia), al cortarlo está mostrando dos cosas: que no sirve para ser dueño de un medio de comunicación y que tampoco tiene visión de marketing.
Nuestro amigo Carlos está ahora, sin un lugar donde expresarse, donde trabajar, de donde sacar su sustento. Pero lo que es más importante, la radiofonía norteña pierde una voz que no calla injusticias.
Algunas personas acusaron a Edgar de “ventilar cuestiones personales” en su programa. Pero analicemos fríamente lo que criticaba Edgar: la corrupción y el “compadrismo imperante” en el Poder Judicial y eso no es cuestión apenas personal, es una cuestión recurrente, que perjudica a toda la población vulnerable del país (gente sin poder económico o político), entonces eso deja de ser “una cuestión personal, para ser una cuestión de interés nacional. Puede que Edgar haya usado un lenguaje “inapropiado” para decir lo que debía decir, pero… ¿Qué es lo apropiado, en un momento de rabia e impotencia, al haber sufrido una injusticia? Qué es más injusto: La palabra proferida para desahogarse de la rabia, o el hecho injusto que ocasionó ese improperio.
Hasta los más fanáticos defensores de la ética y las buenas costumbres, estarán de acuerdo con que todo es relativo y subjetivo. Lo que es ético para uno, puede que no lo sea para otro; así como la manera de reaccionar ante una injusticia, “El que calla otorga” suele ser el motor que arranca la ira contra alguna injusticia o insulto; o el más fuerte de todos, en un país, culturalmente machista, no reaccionar, es de cobardes.

De todas formas la libertad de expresión está en peligro y comunicadores audaces y, realmente libres, en vías de extinción

viernes, 22 de abril de 2011

En el día de los periodistas

Creo que no soy el más indicado para escribir algo a la altura de la exigencia de la fecha, lo máximo que puedo hacer es hablar de aquello que pasamos quienes VIVIMOS en medio del conflicto, sufrimos las consecuencias de "la ley del silencio" impuesta por los narco ganaderos y apoyados por los parlamentarios mafiosos que venden sus "poderes y privilegios" al peor postor, y digo peor porque si se hubieran puesto al servicio de pueblo que les votó hubieran tenido mejor recompensa, mucho más allá de la simple remuneración monetaria.
Difícil, dura y sacrificada es la tarea de los que abrazan la profesión de informar y formar opinión, especialmente la de aquellos que no venden sus plumas y sus voces para "defender" intereses ajenos en provecho propio, renunciando a "varios privilegios" que honestamente no lo tendrían. No es pecado que el periodista gane dinero, pecado es que lo gane diciendo medias verdades, tergiversando informaciones y escondiendo hechos de interés popular. Ser periodista es vestir la camiseta de la víctima y el victimario, defender los derechos humanos de ambos, para ello a veces hay que erigirse en abogado del diablo. El periodista no es alguien que debe agradar o desagradar, es alguien que debe informar y ser consciente de que EL es dueño de SU VERDAD, que puede que no sea LA VERDAD.
La prensa no debe ser ni opositora ni aliada, la primera estorba, la segunda embrutece, la prensa debe INFORMAR el hecho, en su texto y su contexto, de modo que quienes reciben la información saquen sus propias conclusiones.
Por último, y principalmente, hay que recordar que el periodista es un ser humano, provisto de limitaciones y fragilidades, pasiones y necesidades personales, que es un ser atado a sus propias obligaciones y esto puede influir en su labor, aún cuando la mayoría no la quiera admitir. El periodista también necesita hacer "su mea culpa" y reconocer sus límites, eso lo hará más creíble y digno.

CREO EN LA LIBERTAD DE EXPRESION COMO UNICA HERRAMIENTA CAPAZ DE FORTALECER LA VERDADERA DEMOCRACIA, la palabra como herramienta para dirimir cualquier tipo de conflicto, sin violencia.
Por todo lo antes expuesto, animo a mis (me atrevo a llamarlos) colegas a seguir bregando por la democratización de la palabra. Que sigan prestando sus voces y sus plumas a quienes son postergados, sin convertirlos, demagógicamente, en mártires ni víctimas.

Por el esclarecimiento de los asesinatos de comunicadores, como Julio (Canendiju) Calixto Mendoza (Yby Yaú) y tantos otros que están muertos por denunciar a la narco mafia ganadera implantada en el país. Muertes que fueron ROTULADOS por la justicia como simples "ajustes de cuentas" y con eso los asesinos quedan impunes.